martes, 10 de mayo de 2016

Cuestión 4: ¿Cómo es Dios?



1. Objeciones.

1. Dios es castigador: así lo muestran los mismos textos de la Biblia, como el Diluvio (Gn 6,9ss) o las plagas de Egipto (Ex 7,14ss).
2. Muchas religiones de la historia han creído en muchos dioses y no en uno. Así que no queda claro por qué haya que creer en un Dios.

2. Respuesta general.

Siguiendo la reflexión que iniciamos en la Cuestión 3 podemos decir:
1. La primera vía nos mostró a Dios como el “Primer Motor Inmóvil” (o, como decíamos en la parábola, la “Perfecta Locomotora Universal de la Vida, la Luz y el Amor”) entonces –y ya está dicho– Dios es infinitamente Perfecto.[1] Y, ya habíamos visto allí, que esta Perfección infinita incluye la Inteligencia, la Voluntad, etc., y por lo tanto, Dios es un Ser Personal.[2]
2. La segunda vía nos mostró a Dios como la “Causa incausada universal” (o el “Creador increado”), entonces Dios es absolutamente Simple.
Esto es así porque Dios no tiene composición alguna: no tiene materia (porque la materia implica tener potencialidad); no tiene composición de esencia y existencia (como vimos en la tercera vía); ni tampoco tiene composición de sustancia y accidentes (pues, en este caso la sustancia está en relación de “potencia” a los accidentes que la ponen en “acto”).[3]
Además, Dios no puede ser compuesto, pues todo compuesto depende de sus elementos componentes, que son anteriores a él… y Dios no depende de nada, y no hay nada anterior a Él.
Por otra parte, “todo lo compuesto es causado” (o –lo que es lo mismo– creado) pues los elementos de un compuesto se reúnen, gracias a una causa que los une.
3. La tercera vía nos mostró a Dios como el “Ser Necesario” (que existe, y no puede no existir); y esto es así porque Dios es su propia Existencia Infinita. O, como dice el CCE 213: “Dios es la plenitud del Ser y de toda perfección, sin origen y sin fin… (Dios) es su Ser mismo y es por Sí mismo todo lo que es.”
4. La cuarta vía, nos mostraba también a Dios como el Ser Supremo en Quien residen de modo perfecto todas las que cualidades que comunica “según grados” a sus criaturas: Dios es la Vida, Dios es la Verdad, Dios es el Bien, Dios es la Belleza; es decir: Dios es la realización perfecta, infinita y simultánea de todas las cualidades positivas, en un solo Ser.[4]
5. La quinta vía nos mostró a Dios como el Ordenador del Universo, lleno de Sabiduría, Poder y Amor
bondadoso por sus criaturas. Como dice –orando a Dios– el autor del libro de la Sabiduría (11, 20-26):
“…Tú lo has dispuesto todo con medida, número y peso.... Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has hecho, porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado. ¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todos, ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida.”

3. Respuestas a las objeciones.

1. Los textos bíblicos del principio del Antiguo Testamento reflejan a veces concepciones precarias que el Pueblo de Dios tenía en ese momento inicial de su historia. Dios entabla un diálogo que implica etapas. Y, las primeras etapas no son tan perfectas como las últimas. Y esto es así a causa de la imperfección del hombre, que Dios conoce y asume. Esto explica que en los textos más primitivos del Antiguo Testamento haya “elementos imperfectos y pasajeros” que hacen a “la divina pedagogía del amor salvífico de Dios” (CCE 122, citando DV 15). Textos que muestran a un Dios vengativo, ideas precarias o actitudes éticas deplorables, no pretenden ser Revelación de Dios, sino que expresan las ideas y vivencias que el Pueblo de Dios tenía al comienzo de su proceso catequístico. Y Dios –indudablemente, el más sabio y paciente de los catequistas– soporta esas ideas y actitudes en su Pueblo, y las va corrigiendo poco a poco. Cuando llega la plenitud de la Revelación, con el envío del Hijo y del Espíritu Santo, aquellos errores del Pueblo alcanzan su rectificación final.
Como conclusión general podemos decir que: cuando un contenido del Antiguo Testamento resulta problemático de entender, debemos fijarnos cómo corrige el Nuevo Testamento ese tema y, darnos cuenta que la precariedad del texto antiguo era “paciencia de Dios” que no podía corregirnos todo desde el principio.

2. Si Dios es Perfecto, necesariamente tiene que ser Uno. Pues vemos que cada uno de los “dioses” de la mitología tienen un poder limitado (por el poder de los otros dioses): si hay multiplicidad de divinidades, en realidad, ninguna es divina; es decir, ninguna es perfecta, infinita, omnipotente, etc.
Además, también vimos en la respuesta general, que Dios es absolutamente simple, por lo cual la sustancia divina no puede dividirse.


[1] El concepto de “inmóvil” aquí no significa “quieto” sino que no puede “moverse” hacia una mayor perfección (porque ya es perfecto) y no puede decaer de su perfección (justamente porque es perfecto). O sea: “inmóvil” es sinónimo de perfecto.
Por eso, podemos decir que el concepto de “Primer Motor Inmovil” implica perfección respecto de sí mismo y comunicación respecto de la serie que inaugura.
[2] De hecho, cada vez que digamos que “Dios es Perfecto” está incluido que es Personal. Si no fuera así, nosotros seríamos más perfectos que Él, que nos dio el ser. Y esto es absurdo.
[3] Acto y potencia son realidades metafísicas. El acto significa realización y perfección, mientras que la potencia es pura posibilidad de ser algo.
[4] La reflexión cristiana ha puesto como ejemplo de esto a la luz del sol: es simple y transparente, pero contiene en sí misma todos los colores que existen (como se comprueba al descomponerla con un prisma de cristal).

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