1. Objeciones.
1. Dios es castigador: así lo muestran los mismos
textos de la Biblia,
como el Diluvio (Gn 6,9ss) o las plagas de Egipto (Ex 7,14ss).
2. Muchas religiones de la historia han creído en
muchos dioses y no en uno. Así que no queda claro por qué haya que creer en un
Dios.
2. Respuesta general.
Siguiendo la reflexión que iniciamos en la Cuestión 3 podemos decir:
1. La primera vía nos mostró a Dios como
el “Primer Motor Inmóvil” (o, como decíamos en la parábola, la “Perfecta
Locomotora Universal de la Vida,
la Luz y el
Amor”) entonces –y ya está dicho– Dios
es infinitamente Perfecto.[1] Y, ya habíamos visto allí, que esta
Perfección infinita incluye la
Inteligencia, la
Voluntad, etc., y por lo tanto, Dios es un Ser Personal.[2]
2. La segunda vía nos mostró a Dios como
la “Causa incausada universal” (o el “Creador increado”), entonces Dios es absolutamente Simple.
Esto es así porque Dios no tiene
composición alguna: no tiene materia (porque la materia implica tener
potencialidad); no tiene composición de esencia y existencia (como vimos en la
tercera vía); ni tampoco tiene composición de sustancia y accidentes (pues, en
este caso la sustancia está en relación de “potencia” a los accidentes que la
ponen en “acto”).[3]
Además, Dios no puede ser compuesto, pues
todo compuesto depende de sus elementos componentes, que son anteriores a él… y
Dios no depende de nada, y no hay nada
anterior a Él.
Por otra parte, “todo lo compuesto es
causado” (o –lo que es lo mismo– creado) pues los elementos de un compuesto se
reúnen, gracias a una causa que los une.
3. La tercera vía nos mostró a Dios como
el “Ser Necesario” (que existe, y no puede no existir); y esto es así porque Dios es su propia Existencia Infinita.
O, como dice el CCE 213: “Dios es la
plenitud del Ser y de toda perfección, sin origen y sin fin… (Dios) es su Ser
mismo y es por Sí mismo todo lo que es.”
4. La cuarta vía, nos mostraba también a
Dios como el Ser Supremo en Quien residen de modo perfecto todas las que cualidades
que comunica “según grados” a sus criaturas: Dios es la Vida,
Dios es la Verdad,
Dios es el Bien, Dios es la
Belleza; es decir: Dios es la realización perfecta, infinita
y simultánea de todas las cualidades positivas, en un solo Ser.[4]
5. La quinta vía nos mostró a Dios como el Ordenador del Universo, lleno
de Sabiduría, Poder y Amor
bondadoso por sus criaturas. Como dice –orando a Dios–
el autor del libro de la
Sabiduría (11, 20-26):
“…Tú lo has dispuesto todo con medida, número y peso....
Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has hecho, porque si
hubieras odiado algo, no lo habrías creado. ¿Cómo podría subsistir una cosa si
tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado? Pero tú eres
indulgente con todos, ya que todo es tuyo, Señor
que amas la vida.”
3. Respuestas a las
objeciones.
1. Los textos bíblicos del principio del Antiguo
Testamento reflejan a veces concepciones precarias que el Pueblo de Dios tenía
en ese momento inicial de su historia. Dios entabla un diálogo que implica
etapas. Y, las primeras etapas no son tan perfectas como las últimas. Y esto es
así a causa de la imperfección del hombre, que Dios conoce y asume. Esto
explica que en los textos más primitivos del Antiguo Testamento haya “elementos imperfectos y pasajeros” que
hacen a “la divina pedagogía del amor
salvífico de Dios” (CCE 122, citando DV 15). Textos que muestran a un Dios
vengativo, ideas precarias o actitudes éticas deplorables, no pretenden ser
Revelación de Dios, sino que expresan las ideas y vivencias que el Pueblo de
Dios tenía al comienzo de su proceso catequístico. Y Dios –indudablemente, el
más sabio y paciente de los catequistas– soporta esas ideas y actitudes en su
Pueblo, y las va corrigiendo poco a poco. Cuando llega la plenitud de la Revelación, con el
envío del Hijo y del Espíritu Santo, aquellos errores del Pueblo alcanzan su
rectificación final.
Como conclusión general podemos decir
que: cuando un contenido del Antiguo Testamento resulta problemático de
entender, debemos fijarnos cómo corrige el Nuevo Testamento ese tema y, darnos
cuenta que la precariedad del texto antiguo era “paciencia de Dios” que no
podía corregirnos todo desde el principio.
2. Si Dios es
Perfecto, necesariamente tiene que ser Uno. Pues vemos que cada uno de los
“dioses” de la mitología tienen un poder limitado (por el poder de los otros
dioses): si hay multiplicidad de
divinidades, en realidad, ninguna es divina; es decir, ninguna es perfecta, infinita, omnipotente, etc.
Además, también vimos en la respuesta
general, que Dios es absolutamente
simple, por lo cual la sustancia divina no puede dividirse.
[1] El concepto de “inmóvil” aquí no significa “quieto” sino que no
puede “moverse” hacia una mayor perfección (porque ya es perfecto) y no puede
decaer de su perfección (justamente porque es perfecto). O sea: “inmóvil” es
sinónimo de perfecto.
Por eso,
podemos decir que el concepto de “Primer Motor Inmovil” implica perfección respecto de sí mismo y comunicación respecto de la serie que
inaugura.
[2] De hecho, cada vez que digamos que “Dios es Perfecto” está
incluido que es Personal. Si no fuera así, nosotros seríamos más perfectos que
Él, que nos dio el ser. Y esto es absurdo.
[3] Acto y potencia son realidades metafísicas. El acto significa
realización y perfección, mientras que la potencia es pura posibilidad de ser
algo.
[4] La reflexión cristiana ha puesto como ejemplo de esto a la luz
del sol: es simple y transparente, pero contiene en sí misma todos los colores
que existen (como se comprueba al descomponerla con un prisma de cristal).
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